Hoy se cumplen 20 años del último partido de Paco Camarasa con la camiseta del Valencia C.F en un duelo contra el Villarreal en la Copa de la Generalitat. El central de Rafelbunyol ponía así el punto y final a su exitosa carrera como futbolista, pero no separaba su camino del club de sus amores. La vocación de servicio a la entidad la abanderó durante toda su trayectoria sobre el verde de Mestalla y a día de hoy sigue haciéndolo con orgullo. Su vida es la de un One Club Men hasta las últimas consecuencias.

Como futbolista necesita poca presentación. Central expeditivo, riguroso en lo táctico y jerárquico llegó a compartir zaga con sus ídolos: Voro, Giner y Arias. El de Catarroja, de hecho, era el espejo en el que se miraba y de quién acabó heredando el mítico ‘4’ de la entidad.

“Tener a un jugador que era capitán, al que yo intentaba quitarle el sitio y que me tratara como si yo fuera su hijo… yo fui como un alumno aventajado para él y yo le estoy muy agradecido por todo”, confesaba Camarasa sobre su predecesor en el podcast ‘Cien años cien historias’ de Fran Guaita.

En el campo lo dio todo por la camiseta y jugó incluso de portero en un choque en el Santiago Bernabéu. Su lesión en el Tendón de Aquiles, de hecho, le acabó costando tener que retirarse antes de tiempo, pero en su último año -en el que levantó su tan ansiado primer título con el Valencia C.F.- tuvo un acto de nobleza y de valencianismo como pocos. Alguien que lo había sido todo en el club y que había jugado el Mundial de Estados Unidos con España bajó al Valencia Mestalla para tratar de ayudarle a salvar la categoría.

Alejado de cualquier tipo de ego, el capitán se prestó a regresar al filial más de diez años después junto a Pep Serer. Finalmente el objetivo no se logró, pero demostró que su amor por los colores estaba muy por encima de su relación con un entrenador o una situación complicada en lo profesional.

Colgadas las botas, Camarasa ha mantenido intacta su ilusión por seguir defendiendo a su Valencia desde otros cargos y con otros roles. Sus raíces se hundían, como no, en la cantera. Y en la Ciudad Deportiva de Paterna ha pasado muchos años ayudando desde distintos puestos. Entrenó al filial dos meses, fue segundo de Sergio Ventosa y ejerció como delegado durante muchas temporadas hasta que el mismo puesto quedó vacante en la primera plantilla tras dejar de ostentarlo Voro.

Actual delegado del primer equipo y hombre de confianza de la plantilla -Valencia CF

En este nuevo trabajo ha sido una persona de total confianza para los futbolistas, que lo aprecian y respetan su trabajo. Hasta el punto de, tal y como apuntan diferentes medios, paralizar su destitución de la entidad de Mestalla. El de Rafelbunyol podrá seguir profesándole al club el cariño de siempre. Da igual el cargo o la función, 20 años después de cerrar su periplo en el campo. Camarasa y el Valencia C.F. sigue siendo una dupla que no se entiende separada.

Esta página web usa cookies. Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Cerrar