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El trabajo del portero es a menudo desagradecido y de reconocimiento limitado. El cancerbero es, en escasas ocasiones, una de las caras visibles del éxito de un equipo. Sin embargo, ningún valencianista pondría en duda que Santiago Cañizares se convirtió una de las figuras principales de la época más gloriosa de la historia del Valencia C.F. Por desgracia, con la Selección Española, la mala fortuna y la crueldad con la que el fútbol trata en ocasiones a sus protagonistas le privó de ensanchar su legado. Elevado a la categoría de leyenda en Mestalla, Cañizares también es un mito en la Selección, y aunque el destino le despojó de la posibilidad de brillar más intensamente con la casaca nacional, se ha convertido de forma indudable en un símbolo de nuestro fútbol.

¿Cómo está viviendo usted toda esta situación?

Con la misma incredulidad, decepción y dolor del resto de la población

¿Cómo afecta al proyecto “El sueño de Vicky” todo esto?

Como muchas otras cosas, ‘El sueño de Vicky’ que estaba previsto para el Real Madrid-Valencia el 22 o 23 de marzo ha quedado en el olvido, suspendido, hasta ver acontecimientos. Cuando hablo del ‘Sueño de Vicky’, hablo del evento más inmediato que teníamos. Uno puede imaginar que para una fundación que sobre todo se basa en recaudar dinero a través de los eventos y de las acciones solidarias de muchas empresas, pues es complicado. Como todo en España habrá que reinventarse.

La mejor parte de que haya parado el fútbol en directo está siendo la gran cantidad de partidos míticos que están emitiendo. ¿Le causan nostalgia?

Sí, efectivamente, yo lo disfruto con mis hijos que nunca me vieron jugar y ahora ellos lo pueden ver. Han hablado siempre de su padre, pero no me veían como un futbolista. Ahora pueden ver los partidos y lo pasamos bien. Por supuesto que me resulta nostálgico, pero a la vez, también agradable; es bonito.

Este año iba a haber Eurocopa, pero se aplaza un año… Es una competición que usted conoce. La primera que juega como titular es la del 2000 y el VCF lleva seis jugadores a la competición, más que nunca. ¿Cree usted que aquello fue un reflejo del reconocimiento internacional que cosechó aquel equipo pese a no poder consumarlo con la Champions?

Efectivamente, no solo en la Eurocopa. Recuerdo que en la temporada 98-99 iba yo solo a la Selección en el Valencia, inmediatamente se incorporó Mendieta y hubo un momento en el que íbamos hasta seis jugadores. Estábamos en un gran momento de forma, habíamos crecido mucho en un ambiente de trabajo excelente y el seleccionador contaba mucho con nosotros. Fue muy grato vivir aquellos años.

En el 2000 Molina empieza de titular y tras un error entra usted a la portería. Después del gran año que había hecho con el Valencia ¿Se esperaba ser titular desde el primer momento?

Bueno, es cierto que yo venía jugando, pero tuve una lesión. En el 99 me hice una fisura en la tibia y eso hizo que Camacho le diera la titularidad a Molina, que lo hizo francamente bien, y llegamos a la Eurocopa con incertidumbre en la portería. No sabíamos realmente quien iba a ser el portero titular, podríamos haber sido cualquiera de los dos.

 

No solo en la Eurocopa se reconoció el buen hacer del Valencia. Recuerdo que en la temporada 98-99 iba yo solo a la Selección en el Valencia, inmediatamente se incorporó Mendieta y hubo un momento en el que íbamos hasta seis jugadores. Estábamos en un gran momento de forma, habíamos crecido mucho en un ambiente de trabajo excelente y el seleccionador contaba mucho con nosotros. Fue muy grato vivir aquellos años

Aunque le dé el puesto un fallo así de un compañero, quizás en el caso de la portería se vive con más empatía. ¿No?

Un fallo de un compañero te da una oportunidad para jugar, pero también te puede hacer perder una clasificación. Al final todos remamos en la misma dirección y, en definitiva, lo que cada uno trata de encontrar, sobre todo en los clubes más que en la selección, es su espacio, un lugar donde confíen en él plenamente. Estar en el banquillo en un club durante todo el año es muy duro, no tanto en la selección, donde hay un mes de competición y se pretende llegar lo más lejos posible.

El equipo se juega el pase ante Yugoslavia en un partido frenético ¿Cómo lo recuerda?

Aquel partido fue impresionante, Yugoslavia tenía un magnífico equipo y ambos conjuntos atacábamos mucho mejor que defendíamos, de ahí el resultado. Toda la mala suerte que tuvimos en el partido se dio la vuelta en los últimos minutos. Para mí fue un resultado justo pero que por circunstancias del juego no acabamos de ir por delante en el marcador hasta el descuento.

Luego esperaba Francia y, con ello, la fatídica maldición de los cuartos. ¿Crees que aquella selección, que cae ante la campeona, tenía equipo para más?

Psicológicamente los cuartos siempre nos han afectado bastante. De hecho, incluso a la Selección Española ganadora de dos Eurocopas y un Mundial la hemos visto jugar mucho mejor a partir de cuartos que antes de cuartos, yo entiendo que es el miedo al fracaso. Aquel día competimos con la mejor selección de Europa, que era Francia, estuvimos a la altura de los franceses, pero perdimos el partido.

Raúl falla un penalti y lo tira porque no está Mendieta en el campo. ¿Cree que si lo hubiese tirado la historia hubiese sido distinta?

Pensar qué podría haber pasado de haber tomado otra decisión es absurdo. En el fútbol hay que tomar decisiones de forma inmediata y a veces hay que corregir errores sobre la marcha. Obviamente, Mendieta es un jugador con más habilidad en los penaltis, pero nada garantiza que de haber estado él hubiéramos seguido jugando, porque eso era el empate y nos íbamos a la prórroga. Raúl asumió la responsabilidad, normalmente es un chico valiente que cuando asumía la responsabilidad lo hacía con éxito, y ese día no tuvo suerte.

Después de la derrota contra Francia, el periódico Levante publica una columna en la que denuncia que la prensa nacional la tomó con usted y, sin embargo, exculpó de todo a Raúl. ¿Lo percibió así? ¿Cómo jugador se fijaba mucho en la crítica y en los programas de análisis como en el que usted participa ahora para saber qué opinaban de su rendimiento?

Cuando he estado en la Selección, nunca he tenido mucho cariño de la prensa, pero bueno, otras veces sí lo he tenido, como en Valencia, de forma inmerecida. La prensa hace su trabajo, algunos lo mejor que saben, otros movidos por intereses… yo trataba de estar al margen.

También fue convocado a la Eurocopa de 2004 de Portugal, en la que fue suplente de Casillas. Foto: Copyright RFEF

Pero esa no es la primera Euro a la que se le convoca. En el 96 va joven y como suplente de Zubizarreta. Imagino que en aquellos años era un buen espejo en el que mirarse.

La del 96 fue una Eurocopa muy bonita jugada en un país de mucha tradición de fútbol, Inglaterra, en la que perdimos con los anfitriones por penaltis. Hicimos un magnífico campeonato y Zubizarreta, que era de una generación anterior a la mía, como a los grandes porteros en España, siempre lo he admirado y aprendido de él. 

A pesar de su trayectoria, la del 2000 fue la única competición de selecciones en la que usted es titular. Le hace poca justicia, ¿no cree?

La Selección son momentos, tienes que estar y ser elegido, y a veces no lo eres. Yo he sentido en muchas ocasiones que llegaba en mejor momento que ninguno para jugar y no he jugado. Al final son decisiones de los técnicos muy complejas porque todos los jugadores tienen una gran calidad. Me hubiera gustado tener más suerte, por supuesto que sí, y hubiera sido mucho mejor, pero la historia se escribió así.

 Si no hubiera sido por aquella dichosa lesión que le dejó fuera del Mundial de 2002, ¿cree que le hubiésemos tenido al menos un Mundial y una Eurocopa más?

No lo sé, nunca podemos saber lo que sucede en situaciones que no hemos vivido. Lo que es evidente es que yo llegaba en buena forma al Mundial de 2002 y era para Camacho el portero titular del equipo. Habíamos ganado la liga, estaba quizá en el mejor momento de mi carrera, pero eso no me garantiza que hubiera hecho un buen campeonato.

Aunque no como titular, Luis Aragonés le sigue llevando y confiando en usted para la Selección. ¿Cómo era entrenar y estar con él?

Luis Aragonés era un entrenador muy peculiar, era un tipo con una personalidad abrumadora y unos conceptos muy buenos de fútbol. Yo siempre tuve una buena relación con él, la prensa escribió lo contrario y bueno, él entendió que yo estaba entre los mejores porteros para ir al Mundial pese a tener 36 años, donde si no iba a ser titular pues a lo mejor no era lo más conveniente, ya que los entrenadores optan por porteros más jóvenes. Sin embargo, él entendió de justicia que yo fuera a ese Mundial 2006 e incluso me permitió jugar mi último partido internacional frente a Arabia Saudí.

La Selección son momentos, tienes que estar y ser elegido, y a veces no lo eres. Yo he sentido en muchas ocasiones que llegaba en mejor momento que ninguno para jugar y no he jugado

Cañizares fue titular en el debut de Luis Aragonés como seleccionador – Foto: Copyright RFEF

En la portería ya se dice que, si uno entra y lo hace bien, quitarlo es complicado. En el Valencia y en la Selección, no obstante, el debate está muy abierto. ¿Usted qué haría si fuese Luis Enrique? ¿Y si fuese Celades o el Valencia el próximo verano?

Cuando hay un portero que rinde al 100% y es figura dentro del equipo no hay debates, pero cuando los porteros ofrecen dudas siempre se alimentan. Creo que todos son buenos porteros y lo que hace falta es que alguno de ellos tanto en el Valencia como en la Selección se agarre al puesto con la fortaleza que merecen esas camisetas.

Centrándonos en terreno valencianista. ¿A qué jugadores crees que beneficia y a cuáles crees que perjudica el aplazamiento de la Eurocopa?

Yo creo que el aplazamiento no beneficia a nadie. Lo bonito del fútbol es jugar y cuando no hay competición no es lo mismo. Quizá haya algún jugador joven como Ferran que, si la temporada que viene rinde como en la actual, tendrá más opciones que este verano porque llegará con más experiencia y los entrenadores confiarán en él; pero ya te digo, “aplazar” es una palabra muy fea.

Mendieta fue uno de los más destacados en el 2000

Su compañero Mendieta fue uno de los jugadores más valorados por los técnicos y aficionados en aquella edición de la Eurocopa.

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