Vicente Guillot fue uno de los ídolos del valencianismo en la década de los 60. Su formidable regate, una velocidad endiablada y una química inigualable con el brasileño Waldo Machado le encumbraron como uno de los atacantes más importantes del momento. Su irrupción fue muy temprana y después de haber maravillado en categorías inferiores del combinado nacional, la absoluta no tardó en recompensarle y en 1962 le convocó para medirse a Rumanía en la ronda preliminar de la Eurocopa de 1964. Debutó con tres goles y se coló en boca de todos, pero lamentablemente una lesión de clavícula atenuó la progresión de un jugador que pudo alcanzar cotas más altas y colgarse la medalla de campeón al cuello. 56 años después de que España se alzase con su primer título, Guillot atiende con mucha cercanía a Negre Sobre Blanc y confiesa que se siente ganador de aquel título. 

Han pasado 50 años desde que se retiró del fútbol, pero vemos que sigue muy ligado al Valencia C.F. y que pasa muchas tardes en la Asociación de Futbolistas

Pues sí, es normal, yo estoy jubilado desde hace algunos años y resulta tengo la Asociación a 200 o 300 metros de mi casa, por eso voy por allí por las mañanas. Me gusta ir a tomar un cortado, almorzar, y después ya a las 11 me voy de allí a pasear un par de horas. Por la tarde no salgo de casa si no tengo un compromiso, por eso no noto mucho el confinamiento obligado, solamente por la mañana.

La próxima competición internacional es la Eurocopa y usted fue el primero que representó al Valencia en esta competición… ¿Qué recuerdos tiene de aquel choque contra Rumanía?

Hombre, te acuerdas porque cuando uno juega bastante bien, tiene la suerte de debutar y encima marca tres goles, pues no se le olvida a uno. Ahora, no me preguntes cómo fueron los goles porque no me acuerdo… Creo que marqué un gol de cabeza, fue uno de los dos goles que he marcado de esa forma en toda mi vida. Me acuerdo por eso y por el debut, debutar en una selección nacional y marcar un hat-trick no es normal.

Su irrupción fue muy temprana y fue convocado muy joven por el seleccionador. ¿Se lo esperaba?

No lo esperaba. Sin embargo, a mí el seleccionador, que era José Villalonga, ya me conocía porque me había seleccionado con los juveniles de la Selección Española. Pillé una época muy buena porque a algunos de los que podían jugar con la selección no les dejaron ir, ni a Luis Suárez ni a Joaquín Peiró. Entonces, el seleccionador creyó que yo podía hacer un buen papel.

Aquellos tres goles fueron una gran carta de presentación… ¿Cree que mereció tener más oportunidades de las que tuvo con el combinado nacional?
Bueno, hay que reconocerlo, yo sabía que no habían ido al partido contra Rumanía ni Peiró ni Luis Suárez y que cuando ellos volvieran sería muy difícil ser elegido, y de hecho fue así. De hecho, hubo un partido de desempate contra Irlanda que se jugó en París y allí sí que vino Suárez. Es que Suárez era un interior como la copa de un pino y Joaquín Peiró también, ambos eran jugadores que estaban por encima de mí.

Además de participar en esa primera fase, también le convocaron en octavos de final aunque no llegó a jugar. Antes la Eurocopa no era como ahora, se jugaba a ida y vuelta a lo largo de dos años. España le ganó a la URSS en la final y a usted no le convocaron, pero sí puso de su parte en las primeras rondas. ¿Se siente Guillot campeón de Europa?

Hombre, siento que jugué, pero la prueba de que sí  fui campeón es que una vez nos citaron en la Federación Española de Fútbol a «los héroes del 64». Hay una anécdota de cuando me llamaron a mí para ir a Madrid, a Las Rozas. Llegué al aeropuerto de Barajas, en Madrid, y cuando desembarqué había una persona esperando con un cartel que ponía «héroes del 64», pero no me di cuenta de que me esperaba a mí. Por suerte, en ese momento también iba Ángel Iribar, portero del Athletic que estaba en la Selección, y nos saludamos y me dijo: «Vámonos, que nos están esperando». Entonces me di cuenta de que lo de «héroes de 64» iba en parte para mí.

Entonces usted después de ese recibimiento sí se siente campeón de aquella Eurocopa

Pues sí, porque entonces nos juntaron a todos los que habían jugado. Algunos habían jugado más, otros menos… Es que por aquel entonces eran eliminatorias, no era como ahora, y la suerte que tuvimos fue de pasar todas las eliminatorias y ganar la final, porque nos podríamos haber quedado por el camino.

La prueba de que sí  fui campeón es que una vez nos citaron en la Federación Española de Fútbol a los ‘héroes del 64’.  Llegué al aeropuerto de Barajas, en Madrid, y cuando desembarqué había una persona esperando con un cartel que ponía ‘héroes del 64’, pero no me di cuenta de que me esperaba a mí

Con el Valencia se coronó en Europa, además destacando en una Copa de Ferias que era incluso más difícil que la actual UEFA Europa League…
Fíjate, nosotros en la liga no íbamos muy allá, y tuvimos equipos muy fuertes enfrente. Por ejemplo, jugamos contra el Inter de Milán, que tenía un equipo de cine, tenía a Luis Suárez y de entrenador a Helenio Herrera, y otros como Mazzola. Tenía un equipo fenomenal, pero son cosas del fútbol, tuvimos suerte y, bueno, también jugamos bien. Lo que yo no me explico es cómo jugábamos bien en la Copa de Ferias y luego en liga no acabábamos de cuajar.

En aquel fútbol había muchos más delanteros que en el actual. ¿Cómo lo recuerda Guillot?
En el fútbol lo que ha cambiado es el espectáculo, aunque también otros aspectos como la alimentación o los desplazamientos. Nosotros cuando viajábamos a Pontevedra o La Coruña salíamos un viernes por la mañana de Valencia y llegábamos un lunes a la una de la madrugada.

Otra cosa es que hoy en día la condición física de los jugadores es impresionante. Yo no veo el fútbol, a mí me aburre el fútbol de hoy en día, y para ir a ver un espectáculo que me aburra, pues no voy a verlo.

¿Usted tampoco ve al Valencia?

No, no. Nada. Yo llevo seis o siete años sin verlo, y eso que soy el encargado de darles los pases a los futbolistas del Valencia en la Asociación de Veteranos. Yo me quedo allí viendo la televisión, y si viene alguien a ver el fútbol, yo me voy fuera, al bar, y me pongo a ver series.

 

Yo no veo el fútbol, a mí me aburre el fútbol de hoy en día, y para ir a ver un espectáculo que me aburra, pues no voy a verlo

Jugó de extremo y también acompañando a un delantero centro como Waldo.

Yo jugué de extremo cuando vino Ansola y fueron algunos partidos en casa. Yo debuté como extremo izquierdo en Zaragoza, pero normalmente yo era interior izquierdo cerca de la mediapunta. Yo jugué de extremo, por ejemplo, en la Copa del Generalísimo del 67 que ganamos. Yo jugaba de extremo derecho en caso de necesidad, pero si ves mis partidos te das cuenta de que yo he jugado más de interior. Sin embargo, en los partidos en los que quedábamos campeones y era cuando la gente más nos veía, resultaba que yo jugaba de extremo. Además, solía jugar en esa posición más en casa, porque ponía a Ansola y Waldo en la delantera y me desplazaba a mí a la derecha. He jugado de extremo derecho, pero es porque yo he jugado en todas las posiciones de la delantera.

 ¿Qué tipo de futbolista era Guillot? ¿En qué destacaba?
Yo lo que tenía, y a esta edad ya puedo presumir, era un gran regate en corto y rapidez. Yo sabía dónde tenía el balón, driblaba muy fácil, me marchaba de forma bastante sencilla de los contrarios dentro y fuera del área y después tenía una punta de velocidad en diez o doce metros que era muy difícil que me cogieran. Lo que tenía era eso, mucha habilidad.

¿Cree que tendría cabida en el fútbol actual o la cosa ha cambiado mucho? ¿Se ve reflejado en algún jugador de ahora?
Las comparaciones son muy odiosas. El fútbol es diferente, y en lo único que nos pueden ganar es en condición física. En aquella época había una gran cantidad de jugadores técnicos, y muy fuertes también.

Yo lo que tenía, y a esta edad ya puedo presumir, era un gran regate en corto y rapidez. Yo sabía dónde tenía el balón, driblaba muy fácil, me marchaba de forma bastante sencilla de los contrarios dentro y fuera del área y después tenía una punta de velocidad en diez o doce metros que era muy difícil que me cogieran

Una vez abandonó los terrenos de juego también trabajó en la cantera y trajo grandes futbolistas. La suya es la historia de una vida de servicio al Valencia C.F…

Sí, después se paga como se paga, pero sí. De lo único que puedo presumir es de que en mi época como director de la escuela salieron 26 o 27 jugadores que jugaron con el primer equipo, y muchos de ellos con gran categoría. 

Yo tenía preparada una pregunta sobre el Valencia actual, pero como dice usted que ya no lo ve por la televisión…

Yo no lo he visto, pero sí he leído y puedo opinar, por ejemplo, de la eliminatoria que tuvimos contra el Atalanta. No puedo entender que juegues una eliminatoria de la Champions, marques cuatro goles y te metan ocho. Eso no tiene ni pies ni cabeza. De broma te diré que si yo tuviese ahora 20 años, contra la defensa que tiene el Valencia, sería internacional todos los partidos.

Domingo Balmanya

Fue el entrenador que hizo debutar a Vicente Guillot con el Valencia siendo muy joven y con uno de los entrenadores con los que mejor rindió, encontrando el premio de la convocatoria de ‘La Roja’

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